Dia 10 Septiembre: La prevención del suicidio se hace visible

   "Hablar de suicidio nos ayuda a romper mitos y estigmas. Y, sobre todo, a acercarnos a quien puede necesitar ayuda."

10 septiembre

Cada año mueren en el mundo alrededor de 800.000 personas a causa del suicidio. En  el estado español, unas 4000 personas mueren cada año por este motivo. 


No es una cifra que haya variado sustancialmente en las últimas décadas, por lo que podemos hablar claramente de una pandemia que afecta a todos los países, a todas las personas que habitamos este muestro planeta. 


Los mitos, las ideas equivocadas sobre la propagación de la conducta y en general la visión totalmente distorsionada sobre lo que supone el sufrimiento emocional de las personas: la supuesta “debilidad”, o la sospecha “de que hace cuento”, son las barreras que debemos derribar. 


La mejor manera de evitar que las personas crean que la solución definitiva a su sufrimiento es quitarse la vida, es hablar abiertamente de que la conducta suicida puede mejorarse en la mayor parte de los casos, con ayuda, terapia, acompañamiento y comprensión.

 
Debemos atrevernos a hablar abiertamente de nuestros sentimientos, de nuestras preocupaciones sin sentir el temor de que nuestro entorno se burle o menosprecie estas expresiones. Pero igualmente, debemos aprender a preguntar respetuosamente, afectuosamente sobre aquello que vemos en las personas de nuestro entorno que nos inquieta. 


Las redes sociales están contribuyendo gravemente a confundir el peso real de las relaciones entre las personas, aquello que supone el contacto directo, presencial entre los seres humanos, y cómo de importante es este contacto como elemento protector de nuestro estado de ánimo. 


Como ciudadanas y ciudadanos de una sociedad democrática debemos exigir que los servicios públicos de salud dispongan de suficientes recursos para atender nuestra salud física y mental. 


Para los que al leer estas líneas estáis sufriendo, por favor pedir ayuda, llamad a los teléfonos de atención, contactad con nuestra entidad o con aquella que os sea más cercana. 

Muchas personas quieren ayudar, pero no saben cómo hacerlo. ¿Qué puede hacer alguien que sospecha que una persona de su entorno necesita apoyo?

No es una regla exacta, no existe un mecanismo exacto de detección, pero si nos preocupa la conducta de un ser querido, lo más aconsejable es preguntar claramente y expresar sin temor nuestra preocupación sobre aquello que estamos observando. Preguntar  en ningún caso va a empeorar las cosas, lo más posible es que, con nuestro interés abramos una ventana de oportunidad para mejorar las cosas y poder buscar la ayuda más conveniente en cada caso. 

Carles Alastuey 
Superviviente, psicopedagogo y Coordinador de Grupos de Apoyo
Portavoz de la entidad DSAS